TAMAN Paisajismo

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Qué hacemosPaisajismo urbano en CABA y GBA

Proyectamos, construimos y mantenemos. No entregamos un plano y nos vamos: fabricamos la estructura, instalamos el sistema y volvemos a sostenerlo en el tiempo.

Paisajismo y diseño de jardines

Un patio, un frente, un pulmón de manzana, un cantero que se abrió al romper la vereda. El verde suele ser lo último que aparece, y se termina resolviendo sin proyección a futuro: lo que se eligió por la foto crece distinto, tapa lo que había que ver, o no creció por falta de luz.

Antes que nada evaluamos el lugar —cuántas horas de sol entran y desde dónde, qué suelo hay debajo, por dónde escurre el agua— y qué se quiere hacer ahí: comer afuera, ganar privacidad, que los chicos jueguen, o mirarlo desde adentro. El mismo lugar se proyecta distinto según la respuesta.

Casi siempre hay un trabajo previo que no se ve y define el resultado: la nivelación fina. Lo que deja una obra suele ser tosca o tierra apisonada, tan compacta que la raíz no la penetra. Se retira esa capa y se repone con un sustrato que favorezca el desarrollo de las raíces.

Con el terreno resuelto se decide el sistema integral: las especies según la luz y el sustrato, el riego que las va a sostener, el drenaje, y la iluminación vital cuando el lugar no recibe la luz que la planta necesita para vivir. Se diseña con volúmenes, follajes y floraciones escalonadas, para que el jardín esté evolucionando todo el año.

Del proyecto a la obra terminada, con el mismo equipo.

Muros verdes / Jardines verticales naturales

Una medianera que se mira todos los días, sin más que pintura o algunas macetas colgadas. Un patio de aire y luz. El hall o la terraza de un edificio, la recepción de una oficina, un local comercial: paredes de sobra y ni un metro libre en el piso.

Ahí es donde construimos un jardín vertical natural: plantas vivas, no follaje artificial. Se monta una fachada ventilada —la estructura se separa del muro— con un bastidor estructural y placas impermeables, selladas junta por junta, para que el agua corra por el sistema, hacia la canaleta o reservorio, y no por detrás. Encima, van dos capas de geotextil reforzado que sostienen las plantas, entre 25 y 30 por metro cuadrado, elegidas por volumen, follaje y el efecto que se busque en ese espacio, con floraciones escalonadas para que el jardín cambie durante todo el año.

El riego no es opcional, es lo que sostiene el sistema: en hidroponía no hay tierra, el agua lleva el alimento a las raíces. Un controlador gestiona los ciclos de riego, la inyección de nutrientes, el encendido de bombas o luces, de ser necesario. Además, se puede instalar un sistema de monitoreo remoto: nos alerta de cambios en los sensores y permite detectar fallas a tiempo, antes de que sufran las plantas.

Una vez plantado y puesto en marcha, las plantas tienen tiempos de adaptación, y conviene saberlo de antemano: el follaje cierra entre 30 y 45 días de septiembre a abril, y entre 60 y 90 días de mayo a agosto. Para esa etapa hay una tercera capa de geotextil, opcional, que mejora la vista mientras el jardín todavía no se cubre por completo. Después, queda acompañar el crecimiento de un espacio vivo.

Proyectamos, fabricamos, instalamos y después lo mantenemos.

Terrazas y balcones verdes

Un balcón, una terraza, con macetas y plantas que el sol y el viento destrozan en poco tiempo. La losa de un edificio o vivienda, que recibe sol todo el día, vacía. Afuera hay metros disponibles y se resuelven rápido: eso termina en un recambio de plantas cada temporada, o en filtraciones de humedad.

Una cubierta verde sobre losa, canteros, maceteros que cubren macetas, macetas distribuidas: cada uno de estos métodos tiene su particularidad. Se define en obra cuál se adapta mejor al proyecto, para que el sistema elegido funcione en el tiempo. Cambia el método, no el resultado.

Detrás de eso hay decisiones que se toman antes de plantar: la resistencia a las cargas del espacio a intervenir, la impermeabilización, el sustrato, el drenaje y la profundidad que necesitan las plantas que se quieran colocar. Por lo general la resistencia de la losa, los servicios de agua y los desagües son los que marcan el camino, y con esos datos se decide.

El riego se define junto con el método: las plantas y el césped necesitan agua y nutrientes para sobrevivir, en cualquier espacio. Si estamos en la etapa de proyecto, resolver una terraza verde es sencillo. Cuando no hay ni una canilla de servicio, la posibilidad de instalar un sistema de riego es casi nula, y el cliente tiene que regar manualmente cada maceta, cantero o espacio.

Una terraza verde regula la temperatura del ambiente que tiene debajo, transforma espacios que no se usaban y genera lugares pensados para disfrutar del verde, en un hogar, edificio o local comercial.

Proyectamos, construimos y cuidamos.

Sistemas de riego

Regar a mano funciona hasta que alguien se olvida. Y regar de más es tanto o más perjudicial que regar de menos: la raíz sin aire se pudre. Un fin de semana largo, unas vacaciones o un olvido son las causas más comunes del deterioro de la vegetación.

Instalamos riego automatizado para que las plantas vivan: jardines verticales, canteros, maceteros, macetas, césped, cubiertas verdes. El sistema se divide en zonas y cada espacio tiene su ciclo programado, porque un cantero a pleno sol y una maceta en un hall no tienen las mismas necesidades.

Fertirriego: el agua lleva el alimento a las raíces. El sistema dosifica el fertilizante en la proporción definida y lo entrega disuelto a las plantas, para su absorción directa.

Un sistema de riego comprende desde un programador de canilla hasta una computadora de riego con conexión a internet, que gestiona bombas de agua, bombas dosificadoras y el encendido y apagado de luces. Fertilizar no exige el equipo más tecnológico: se hace con un controlador que comanda la inyección de nutrientes sin monitorear nada. Lo que suma el monitoreo es independencia, ya que los sensores nos alertan si una bomba no arrancó, si bajó el nivel del tanque de fertilizante o si una zona no regó. No hay que estar pendiente: lo miramos nosotros.

En edificios conviene resolverlo desde el proyecto. Cuando el edificio se proyecta con verde en todos los balcones y espacios comunes, se puede dejar una instalación sanitaria propia para el riego y prever los desagües necesarios. Resueltos los sistemas, las plantas reciben agua y nutrientes, el sobrante se va por los desagües previstos y el espacio se puede disfrutar todos los días del año.

Evaluamos, definimos e instalamos el sistema, y lo revisamos en cada visita.

Luz para plantas de interior / Iluminación vital

Una planta en un hall, en una oficina, en un local sin ventanas, en un patio entre medianeras. Se coloca en perfecto estado. Después se estira buscando una luz que no llega, pierde las hojas de a poco y frena su crecimiento. Se la reemplaza y a los pocos meses se repite el ciclo.

Un ambiente que a nosotros nos parece bien iluminado puede estar muy por debajo de lo que una planta necesita para hacer fotosíntesis, y ahí no hay riego ni fertilizante que alcance: sin luz suficiente consume sus reservas y no las repone.

Por eso no es iluminación decorativa: es iluminación vital. Evaluamos cuánta luz natural entra al lugar, por cuántas horas, y definimos qué hace falta agregar. Instalamos artefactos con lámparas que aportan los lúmenes que la planta necesita para evolucionar en el lugar donde está plantada.

Se requiere por igual en un muro verde de un subsuelo, en los canteros de un hall y en las macetas de una oficina. Puede sumarse a la automatización del sistema de riego o automatizarse individualmente, con encendido y apagado programados, para que la planta reciba todos los días las horas de luz que le corresponden.

Calculamos, instalamos y lo revisamos con el resto del sistema.

Mantenimiento de jardines y jardines verticales

Un jardín entregado, impecable el primer día. A los pocos meses hay un sector que creció demasiado, otro con las hojas comidas y una zona que se secó por una falla en el riego.

Un jardín nace el día de la entrega y se mantiene para que crezca, sea vertical u horizontal, una cubierta verde o un conjunto de macetas. Más todavía si detrás hay una instalación técnica de riego, con o sin fertilización. Las visitas preventivas cuidan los equipos y la plantación, y evitan que un problema chico termine en cambiar la plantación entera.

Armamos un plan personalizado, que cubre el espacio entero: poda, reposición de ejemplares, control sanitario y ajuste del riego y de la fertilización según la temporada. En cuanto al equipo de riego: limpieza de filtros, cuidado de la bomba inyectora y las electroválvulas, revisión de las conexiones eléctricas e hidráulicas y calibración del agua de riego. Si el sistema tiene bomba de agua, se revisa y se mantiene en condiciones.

¿Es en altura? Contamos con el equipamiento y el personal experimentado para usarlo: escaleras, sogas, arneses, descensor y silleta para mantener desde rieles o puntos fijos, con las medidas de seguridad que corresponden.

Mantenemos lo que construimos nosotros y también lo que no. Un jardín que se mantiene no se rehace cada temporada: crece.

Contanos qué espacio tenés y qué te gustaría que pase con él.

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